Van a ser padres y el mundo se para un momento,
dos corazones latiendo más fuerte que ayer,
una noticia que llena la casa de sueños,
una pequeña llamada Sara va a nacer.
Millán sonríe pensando en el día,
cuando conduzca contando que ya llegó,
que entre sus rutas, semáforos y avenidas
lleva en el pecho el regalo más grande de Dios.
Rosita guarda en sus manos la vida,
entre tijeras, espejos y mil conversación,
pero ahora peina un futuro distinto
donde una niña le roba el corazón.
Y Adrián ya presume de hermano mayor,
dice que va a cuidarla con todo su amor,
que cuando Sara llegue a su hogar
nunca jamás se va a sentir sola.
Sara viene en camino despacio,
como una estrella buscando su lugar,
una familia que crece un poquito
y un amor que no deja de aumentar.
Millán y Rosita miran el cielo
sabiendo que algo bonito empezó,
porque muy pronto entre risas y besos
una pequeña cambiará todo.
Y cuando Sara abra sus ojos al mundo,
verá cuatro corazones latiendo a la vez,
un papá conductor lleno de orgullo,
una mamá peluquera que la va a querer.
Adrián será su héroe y su guía,
su compañero de juegos y aventuras mil,
y en esa casa donde sobra cariño
Sara llegará para hacerla feliz.